La mejor serie de la semana: Outer Range, las series de autor existen

Yo mismo he apoyado la teoría de que no existen las series de autor. La afirmación de que la ficción televisiva es un arte demasiado popular como para permitirse mantener a creadores minoritarios y kamikazes, a artistas incómodos y a locos con una cámara. Hacer series es demasiado caro y no hay un equivalente televisivo al cine de festivales. Si hubo alguna vez opción de que la tele tuviese un Lynch, un Lanthimos o una Carla Simón, fue precisamente Lynch el que quemó ese puente, entregándole a Showtime en 2017 una tercera temporada de Twin Peaks tan radical y marciana que bien podía entenderse como el enésimo troleo del director norteamericano a la industria que le da de comer. La tercera entrega de Twin Peaks no sólo es uno de los juguetes más caros con los que jamás ha jugado nadie, sino el motivo por lo que la televisión de autor tiene todavía más problemas para, literalmente, existir.

Y entonces llegó Outer Range. Y lo hizo a un panorama audiovisual, el de 2022, fragmentado y tormentoso, con las todopoderosas plataformas exhibiendo sus debilidades y, al tiempo, su posición de dominancia total en el mundo del cine y las series. No se entiende ahora Hollywood sin Netflix, Apple o Amazon. Prime Video, la plataforma de ésta última, paga Outer Range, opera prima del hasta ahora desconocido Brian Watkins. Se trata de un western con toques sobrenaturales y metafísicos, con su poquito de thriller y su muchito de intensidad. Sus ocho episodios no hacen prisioneros y eso queda claro ya con el primero. Que Amazon haya apostado por esta cosa extrema indica que o bien la tesis con la que abro este texto es errónea o bien alguien en la compañía decidió que la idea de Watkins (insisto: su primera serie) era fácilmente digerible. Advertencia: no lo es.

La estructura de Outer Range es en cierto modo parecida a la de la Twin Peaks inicial. Como al misterio de Laura Palmer, podemos deconstruirla en dos partes: la fácil y la difícil. La primera es un western-thriller contemporáneo bien hilado; la segunda, una demencial propuesta metafísica digna de La fuente de la vida, aquella película suicida con la que Darren Aronofsky casi se gana el destierro en 2006. Me imagino a Aronofsky viendo Outer Range, una serie claramente de autor pero cuajada de estrellas (Josh Brolin, Lily Taylor, Will Patton, Imogen Poots), y maldiciéndose por no haber guardado su proyecto mesiánico hasta 2022.

Pero quién iba a saber, querido Darren, que el universo audiovisual sería capaz de metabolizar fracasos económicos como los de aquella tercera temporada de Twin Peaks y construir sobre ellos. O que Amazon Prime Video desafiaría a los que asumimos que tras ese otro troleo épico que fue la Demasiado viejo para morir joven de Nicolas Winding Refn se habían acabado los experimentos autorales en la plataforma. Parece ser que no. Y eso es una buenísima noticia. Hacía tiempo que una serie no me dejaba tan descolocado. Sólo por eso, viva Outer Range. David Lynch, calienta que sales.

Html code here! Replace this with any non empty raw html code and that's it.

Related articles

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí